Ojo seco

Ojos secos al despertar: por qué ocurre y cómo aliviarlo

Ojos secos al despertar: por qué ocurre y cómo aliviarlo

17 Sep 2026 · Tiempo de lectura 6min

Ojos secos al despertar: por qué ocurre y cómo aliviarlo

Despertarse con escozor, sensación de arenilla, tirantez ocular, visión borrosa durante unos segundos o necesidad de parpadear varias veces para sentirse mejor puede resultar desconcertante. Los ojos secos al despertar son una molestia especialmente frecuente en personas que pasan muchas horas frente al ordenador, utilizan pantallas de forma continuada durante la jornada o están expuestas a ambientes secos con aire acondicionado o calefacción.

La buena noticia es que, en muchos casos, pequeños cambios en la rutina y un adecuado cuidado ocular ayudan a mejorar el confort desde primera hora del día.

¿Por qué tengo los ojos secos al despertar?

Durante el sueño apenas parpadeamos, por lo que la lágrima no se distribuye sobre la superficie ocular del mismo modo que durante el día. Si la película lagrimal es inestable o se evapora con facilidad, al despertar pueden aparecer sequedad, irritación, sensación de arenilla o párpados pegados.

Además, el ambiente de la habitación puede influir mucho. La baja humedad, el uso de calefacción o aire acondicionado, dormir cerca de una corriente de aire o haber pasado muchas horas frente a pantallas el día anterior pueden favorecer que los ojos se noten más secos al levantarse.

De hecho, el cansancio visual asociado a largas jornadas de trabajo con ordenador suele acompañarse de una reducción de la frecuencia de parpadeo, lo que favorece la evaporación de la lágrima y puede hacer que la sequedad sea más evidente por la mañana.

Por tanto, aunque despertar con molestias oculares no siempre indica un problema grave, sí puede ser una señal de que los ojos necesitan más hidratación, protección o una revisión de ciertos hábitos.

Causas frecuentes de la sequedad ocular por la mañana

Los ojos secos al levantarse pueden estar relacionados con distintos factores. En muchos casos intervienen varias causas al mismo tiempo.

Dormir en ambientes secos o con corrientes de aire

La calefacción, los ventiladores, el aire acondicionado o las corrientes de aire pueden favorecer la evaporación de la lágrima durante la noche y provocar molestias al despertar.

Pasar muchas horas frente a pantallas el día anterior

El uso prolongado de pantallas reduce la frecuencia de parpadeo y puede empeorar la sequedad ocular. Pasar gran parte de la jornada laboral frente al ordenador, alternar entre varias pantallas o utilizar el móvil durante periodos prolongados favorece el cansancio visual y puede hacer que la película lagrimal se evapore con mayor rapidez.

Aunque las molestias se generan durante el día, es habitual que sus efectos se noten al despertar. Los ojos pueden amanecer más secos, irritados o con sensación de arenilla, especialmente si además se ha trabajado en entornos con aire acondicionado, calefacción o baja humedad ambiental. Estos factores, muy habituales en oficinas y espacios de trabajo climatizados, pueden contribuir a una mayor sensación de incomodidad ocular desde primera hora de la mañana.

Dormir con los ojos ligeramente entreabiertos

Algunas personas duermen con los párpados parcialmente abiertos, una situación conocida como lagoftalmos nocturno. Esto puede dejar la superficie ocular más expuesta y favorecer los ojos muy secos al despertar.

Si ocurre con frecuencia o afecta más a un ojo que a otro, conviene consultar con un profesional sanitario.

Uso de lentes de contacto, blefaritis y otros factores

El uso prolongado de lentes de contacto, la blefaritis o algunas alteraciones de las glándulas de Meibomio pueden afectar a la calidad de la lágrima y favorecer la sequedad ocular.

También pueden influir factores como la deshidratación, ciertos medicamentos, los cambios hormonales, las alergias o el síndrome de ojo seco.

¿Cómo aliviar los ojos secos al levantarse?

Para aliviar los ojos secos al despertar es importante identificar la posible causa. Aun así, existen medidas sencillas que pueden ayudar a mejorar el confort ocular.

Cuida el ambiente de la habitación

Mantener una humedad adecuada en el dormitorio, ventilar la estancia durante el día y evitar corrientes de aire directas mientras duermes puede ayudar a reducir la evaporación de la lágrima.

Si utilizas calefacción o aire acondicionado, procura que no apunten directamente hacia la cara.

Refuerza la higiene palpebral

La higiene palpebral puede ser útil cuando existen legañas frecuentes, irritación o molestias en el borde de los párpados.

Valora el uso de lágrimas artificiales o geles lubricantes

Las lágrimas artificiales pueden ayudar a hidratar y lubricar la superficie ocular cuando existe sequedad leve o moderada. En algunos casos, los geles lubricantes antes de dormir pueden aportar una sensación de protección más duradera, aunque siempre conviene seguir las indicaciones del producto y consultar al farmacéutico o profesional sanitario si hay dudas.

En Optiben puedes encontrar soluciones orientadas al alivio de la sequedad ocular y al cuidado de los ojos secos, pensadas para mejorar la hidratación y el confort ocular.

Además, descansar la vista antes de dormir, hidratarse correctamente durante el día y realizar pausas visuales frecuentes si trabajas con pantallas puede ayudar a reducir la sequedad acumulada. En personas que pasan muchas horas frente al ordenador o desarrollan su actividad en ambientes climatizados, incorporar soluciones de hidratación ocular a su rutina diaria puede contribuir a mantener una mayor sensación de confort ocular.

¿Cuándo consultar con un profesional?

Si los ojos secos al despertar aparecen con frecuencia o se acompañan de dolor, visión borrosa persistente, sensibilidad a la luz, secreción ocular o enrojecimiento intenso, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

En conclusión, la sequedad ocular matutina no debe normalizarse cuando se produce de forma habitual. Identificar la causa y adoptar medidas sencillas de cuidado ocular puede ayudar a mejorar el confort desde primera hora del día.

 

Referencias

  1. Craig JP, Nichols KK, Akpek EK, et al. TFOS DEWS II Definition and Classification Report. Ocular Surface. 2017;15(3):276-283.
  2. Jones L, Downie LE, Korb D, et al. TFOS DEWS II Management and Therapy Report. Ocular Surface. 2017;15(3):575-628.
  3. Nichols KK, Foulks GN, Bron AJ, et al. The International Workshop on Meibomian Gland Dysfunction. Investigative Ophthalmology & Visual Science. 2011;52(4):1917-2085.
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  6. Wolkoff P. External Eye Symptoms in Office Workers and Dry Eye Disease. Indoor Air. 2008;18(4):246-260.

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